De la cualidad filosófica.
Por Marco Antonio López Franco.
¿Qué es la verdad? Nuestro ejercicio filosófico nos llevo a plantearnos esa pregunta desde la llamada cualidad del filosofo, nos propusimos encontrar la verdad como especie con el fin de comprender el rol que tenemos dentro del universo, pero la verdad se nos ha hecho elusiva, mutante, no podemos ya en nuestros tiempos asegurar la verdad de manera tan tajante; la intercomunicación nos lleva a esto, nos lleva a siempre tener un contra discurso que pretenda retorcer o quitar esa esencia de nuestra verdad. Esto ha llevado a algunos a decir que no es posible llegar a la verdad, por el sentido de que lo que consideramos verdad, no lo es para el otro, la subjetividad y ese que hacer de nosotros de siempre crearnos nuevas respuestas, la gran tragedia el hombre moderno.
Pero que sucede si represento la verdad no como un sólo discurso, sino que lo construyo a través de la interpretación de recolectar una serie de elementos diferentes a mi pensamiento, que inclusive atenten en contra de mi propia persona, quiere decir que el que pretenda generar una explicación de orden general debe tomar en cuentas las explicaciones y los hechos que se presentan frente a él, inclusive si lo que se presenta frente a él contradice todo lo que el creía como verdadero.
Debemos de ser capaces de abrirnos heridas y dejar pasar a los contra discursos con el fin único de entablar una conversación abierta, bajo los ámbitos de la civilidad- ¿que es lo civil?, en este punto ¿cuantas veces hemos encontrado diversas organizaciones sociales que lejos de generar un ejercicio reflexivo se ensimisman en sus ideologías, pausados y censurados por sus prejuicios, creados sí desde un hecho, pero no pueden ser totales.
En el ámbito empresarial, ¿cuantas veces negamos la entrada a los diferentes? Les negamos la entrada a nuestros circulos empresariales sólo por el hecho de la universidad de la cual ostentan un título, cuanta discriminación que es socialmente aceptada existe, ¿dónde quedan los principios de igualdad que pretendíamos no hace muchos años? En este sentido el concepto de verdad no puede determinarse si seguimos frenando el dialogo, si no debatimos, no abrimos campos de discusión.
Pero en verdad ¿estamos listos para este ejercicio? Me he encontrado de frente con colegas, compañeros universitarios que denigran a los otros por no pensar como ellos quieren, a pesar de sonar absurdo el estudiante de nivel superior que debe de tener la capacidad de solucionar estos conflictos, se encierra en sus ideas, se encierra en sus explicaciones, se vuelve monótono en sus explicaciones, siempre recurre a las mismas ideas para explicar las mismas cosas y si no genera interpretaciones de distintos autores que reiteran esa monotonía.
Un segundo punto, es que nos encontramos en una carrera de ratas, por conseguir una serie de elementos que nos permitan vivir bien, y ante este sentido hemos manifestado un estilo de vida que pudiera recordarnos a otra especie, no hablo de los agentes y colegas que se encuentran participando en proyectos de intervención social que sí tienen una importancia y que marcan una diferencia, sino me refiero a aquellos que continúan una formación sin acercarse a la realidad, sin encontrarse en ese filo de incertidumbre, donde aparecen eventos a los cuales no puedes encontrarles respuesta, no en el ámbito paranormal sino por los elementos que en el hecho intervienen.
Notaba muy convencidos a muchos colegas de que el cambio verdadero existía dentro de sus acciones, sin embargo me he encontrado con mucho talento y conocimiento desperdiciado en actitudes administrativas de menor impacto, ¿Cuando los maestros nos formaron como simples becarios? Sin embargo el hecho es que ese el inicio de toda carrera profesional, después del corto tiempo de experiencia profesional que he adquirido noto que es fácil y es atractivo quedarse con respuestas a mediano plazo y con un salario de medio pelo.
Decía un directivo de algún proyecto en el que participe, en el modelo tecno educativo, le pregunte ¿porque no contratas a ese maestro? Tiene el perfil, tiene la visión, tiene la maestría, él contestó; porque si entra aquí comenzará a debatir mis decisiones, su ideología lo mata de hambre, una respuesta más honesta con respecto a esta actitud no había encontrado, ¿Qué es lo que le depara a la siguiente generación con estas actitudes tan a flor de piel?
Lo anterior también es visto como una forma de negarse al dialogo, de quedarse en esa zona donde la incertidumbre no te alcance, la verdad entonces mantiene esa condición de elementos elusivos inclusive entre los profesionales; Social mente la interpretación de la verdad, es algo que nos tiene también analizando los procesos comunicativos, recientemente asistí a una conferencia del maestro John Keane, entre el ruido provocado por los grupos de estudiantes y la breve ansiedad de conocer a uno de los personajes que el día de hoy han influenciado de una manera tan directa la línea de investigación que he venido presentando desde hace tiempo -la revolución de los medios digitales -me llegan a la mente muchas preguntas con respecto a este proceso:
¿Es la forma de verdad y la llamada pos verdad un enfrentamiento entre el tradicionalismo de la comunicación y la vanguardia digital?
Nuestro ejercicio por el saber y la verdad continua en este punto.
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