Del dialogo con uno mismo.

Por Marco Antonio López Franco.

Publico este texto ya de hace algunos años, para un análisis general de esta idea.




“El sociólogo frente al hombre[1]
Repensar el desarrollo humano a través de la ciencia Sociológica.


Introducción.

Escribo este pequeño tratado a fin de poder liberar mi mente de una serie de ideas, conceptos y argumentos, que ayuden a fomentar la crítica y la reflexión de una ciencia que ha tenido un crecimiento notable pero que en lo inmediato se presenta como una ciencia del confort, me parece importante presentar esta serie de sentencias a fin de que los alumnos y los mismo defensores –profesores, profesionales y los estudiantes- del desarrollo humano, comprendan que su disciplina no ha pasado desapercibida, que ha llamado la atención del que escribe que también pretende aprender, no me presento como un enemigo, me presento como un extranjero que trae consigo otras costumbres a un pueblo que lleva poco y que en su haber existe una serie de líderes que no han aparecido en otras esferas de la construcción del conocimiento común.

Mi intención es traer caos y comenzar a preguntar punto por punto de lo que pudieran parecer preguntas obvias, pero recordemos que en el estudio de las ciencias sociales, no existe lo obvio, no existe nada que se pueda controlar a partir de las formulaciones, no existe una palabra final o un gran meta relato que nos mencione el punto final de la historia humana; La pregunta no es cuando se irá a terminar todo, sino porque no hacemos hasta lo imposible para evitar el final[2]. Entender esa condición podrá ayudarnos a formalizar una posición frente a la humanidad y como parte de ella.

Me he presentado como un extranjero, como aquel que viene de otras tierras de las que solo se ha escuchado hablar, aquel que pretende escupir las pastillas de limón por encontrarlas insípidas, sin base teórica concreta, por encontrarlas pasadas de la fecha de caducidad  con una noción del mundo que se aísla del mundo inmediato y que pertenece solo a una visión del mundo y que pretende imponerla[3].

Antes de revisar los conceptos que estructuran la materia de desarrollo humano, un investigador social ya tiene en su mente varias predicciones con respecto a la utilidad y a la necesidad de que se desarrolle este tipo de ciencias, una de las más hirientes es con respecto a la falta curricular para colocarse al nivel de las materias que tienen como intención un desarrollo integral del hombre –como lo son la psicología, la pedagogía e incluso la psiquiatría[4]- pero no ha  quedado del todo claro en el mundo de la división del conocimiento; ¿Qué es lo que pretende o a donde se encamina el desarrollo humano como ciencia?

No podemos (aún) englobarla en alguna esfera del conocimiento puesto que no se comprende que es lo que en verdad pretende. En cuanto a la necesidad un investigador social podría decir que existen otras ciencias que se encargan de ofrecernos panoramas más completos sobre lo que podría ofrecernos la disciplina del desarrollo humano.

La primera idea que nos viene a la hora de revisar a los autores que defienden este tipo de concepciones es la necesidad de formar un individuo que sea integro, coherente, que se encuentre en paz con el mismo y con quienes lo rodean, haciendo intervenir y tomando ideas de otras ciencias, que van desde la medicina, psicología, sociología y antropología social, todo esto con el fin de poder entender ese concepto que desde hace muchos años nos preocupa: ¿Qué es el hombre? Y ¿Qué es lo que lo hace formarse como hombre?

Ante este tipo de preguntas tan complejas, requerimos que la ciencia del desarrollo humano, se esté nutriendo de todos los conocimientos que sean aportados por las demás ciencias sociales, es más que necesario el hecho de tener una materia que englobe todos estos conocimientos para poder entablar una conversación o siquiera pensar en poder aterrizar un concepto del hombre que se ha desarrollado en un ambiente sano.

La segunda idea que proviene a la hora de repensar el concepto de hombre es que podemos estar hablando de que el desarrollo humano es una ciencia que persigue el modelo del tipo ideal que presentaban Max Weber y en menor medida George Simmel, porque estamos mencionando que el desarrollo humano es la ciencia base para plantearse un hombre coherente con sus sentimientos que sea modelo de bienestar en el ámbito familiar y social, es decir un hombre “sano” y que sirva de modelo de comparación para la  hombre ideal podemos actuar con respecto a ese fin, tenemos que tener claro que esa idea es algo con lo que siempre estaremos combatiendo.

 Esta acusación puede sonar razonable pero debemos mencionar que hasta el momento no se ha mencionado algún tipo de modelo de hombre que debe ser entregado al final de la intervención del profesional en el desarrollo humano, pero no debemos olvidar que en el desarrollo de las ciencias, siempre existe un nivel de contaminación ideológica en donde entran en juego las consideraciones morales, que pertenecen a la concepción de la familia cortesana, occidental y modelo, perteneciente a una determinada clase social, y que pueden permitir la entrada de ese tipo de ideas, de construcciones y de supuestos. Podemos adelantar la tercera gran acusación hacia la ciencia del desarrollo humano y es de no haber abandonado el punto de confort, en cuanto a la industria o la intervención en los problemas familiares como consejero privado, en un mundo determinado por el poder adquisitivo de contratar a un profesional del desarrollo humano.

   En cuanto a la segunda acusación es deber de los profesionales en el desarrollo humano hacer crecer su ciencia y alejarla de las grandes urbes y sus problemas, tienen el deber de aterrizar su ciencia bajo el principio del desarrollo humano que ofrezca respuestas coherentes a las necesidades de cada uno de las diversas sociedades, como tal no es lo mismo la familia en el campo, que en la ciudad ni en lo rururbano. Exige de los estudiantes el re pensar su ciencias, re pensar sus mundos de acción así como sus modos, requiere de los estudiantes perder el miedo a lo conocido únicamente por la teoría, exige que el estudiante construya como las primeras generaciones de profesionales, a construir el gran castillo que se alce en el valle de las grandes ciencias de las humanidades.

Junto con el sociólogo el profesional del desarrollo humano pretende entender el funcionamiento del hombre en sociedad, solo que desde una perspectiva bastante natural,  mucho tiempo se dijo que el antropólogo llega al objeto de estudio a pie, el sociólogo en auto y el publicista en avión, bajo esta perspectiva el profesional del desarrollo humano llega al objeto de estudio en bicicleta, puesto que representa un estudio minucioso de algunos detalles que corresponden a la psicología y que las ciencias sociológica y antropológica, no toman como propias por tener la necesidad de responder otras cuestiones que no son las que se establecen en el desarrollo humano.

Continuando con estas reflexiones que pretenden ofrecer al lector una perspectiva de análisis que le sirva como base para tomar una postura, llego a un punto muy importante a la hora de hallar uno de los mayores errores que he encontrado a la hora de plantearme como investigador social ante esta materias, y es precisamente que es deber de los estudiantes en alejar su ciencia de la burda filosofía de la auto ayuda, concepción que los aleja de las ciencias y los acerca a los relatos pop que se venden como conocimiento, un consejo bien intencionado pero que contiene una carga valorativa que corresponde a un mundo en el cual el sujeto puede o no pertenecer.

I
¡Escupid las pastillas de limón!
Cuando le pregunté al autor de las obras con respecto a lo que perseguía dar a entender con la metáfora de la “pastilla de limón” me dijo que era una metáfora –bastante infantil- en lo que respecta a la “dura” condición de la vida humana, saber que la vida es dura, y que estamos comprendidos como seres que aprenden por medio de enseñanzas fuertes, como sabemos el hombre recuerda y aprende a partir de sus malas experiencias, es decir que los momentos malos o duros de la vida, deben de ser tomados como experiencias que nos ayuden a ser mejores personas, y que como tal siempre veamos el lado dulce de lo amargo[5].

 Idea más falsa no pudo presentarse, cuando hablamos de lo concreto y de lo real, cuando tenemos la presencia de problemas que dominan la vida de los hombres, hablamos de que el profesional del desarrollo humano no debe de hacerle ver el lado bueno de la vida, sino ayudarlo a superar aquellos momentos que se presenten como momentos de incertidumbre y con base en la cultura, identidad y percepciones de cada uno de los individuos, propongamos soluciones efectivas para lograr la superación de un problema, pero siempre teniendo claro que no debemos de buscar imponer una forma o visión del mundo, se pretende el cambio en el mundo, pero bajo una visión inocente y santurrona.

Los maestros estamos en el mundo para ser superados, si no somos superados por nuestros estudiantes, hemos fallado como maestros y debemos de realizar una nueva estructura sobre el cómo y el por qué funcionamos, ¡No podemos pensar al maestro bajo otra luz, más que la del continuo proceso de aprendizaje, bajo un momento de violencia contra su punto de confort y contra el mismo y sus valores![6]

El Maestro, como concepto de guía debe de tener frente a él guerreros ansiosos por conocimiento, su clase debe ser un campo de guerra intelectual en donde se debe de tener cuidado con el uso de las  palabras; Pues las palabras se fundirán en hábitos, y lo hábitos forman parte de la identidad individual, recuerden esto: Si perdemos la mente de un niño en obscenidades, perdemos la guerra contra la manipulación y la no crítica hacia el poder establecido, punto final al proceso dinámico de la vida humana, entendiendo que en ese momento todo, absolutamente todo, estaría dado.
Con los ánimos encendidos y con las palabras quemándome la boca como si de balas al rojo vivo se tratasen, comienzo esta serie de réplicas en contra de las tesis humanistas o que pretenden venderse como tal, debo mencionar también que las tesis que se presentan son un poco añejas y que como siempre han pretendido cerrar los ojos ante la realidad fría y recalcitrante que es lo concreto, bajo el lema de no fijarnos tanto en los grandes problemas de la sociedad, que nos han afligido durante la historia humana, sino que a partir de saber las buenas nuevas y reconociendo la bondad que existe en el mundo, podremos re pensar nuestra manera de actuar[7].

 ¡No podemos negar jamás las terribles hazañas del sujeto en sociedad, no podemos pensar que los grandes meta relatos vuelvan para envolvernos en sus verdades mediocres y en los sentidos del mundo del Prometeo!  Sin sentido de lo científico como sí el mundo solo se re pensara en lo sensible, cuanto han sufrido los investigadores sociales para demostrar lo contrario, demostrar que el mundo no puede ser negado bajo la bandera del optimismo sino que debemos de ser guerreros furiosos que pretendan romper con lo establecido, incluidas esas formas establecidas del amor y de la libertad, persiguiendo las ideas de Slajov Zizek, repensar ya no el concepto del amor, sino saber que implica saberse amado, y que existe escondido en ese constructo social que llamamos amor. Seamos sublimes a la hora de presentar críticas como esta y también ideas que puedan ayudarnos a alimentar el monstruo del conocimiento.

Como mucho de lo que se ha mencionado de aquellos grupos de auto ayuda, y de aquellas visiones del mundo con las que siempre he pretendido –como profesional- contra ponerme.

Las pastillas rotas y los dolores que resurgen.

Decid que la ambición no es pecado, es mencionar que aquel que pretende romper las condiciones humanas que llevan a una mala interpretación del dogma cristiano, fue un absurdo; Es contraponerse a siglos de tradición ortodoxa, y eso lo aplaudo pero decid que los valores que pretendía el Cristo Jesús pueden aplicarse para los fines capitalistas, no solo demuestra la corriente de pensamiento sino también el sentido ético que ha dejado en sus practicantes; El cristo que ayuda al capitalismo.
Las pastillas de limón son muestra de lo infantil de la metáfora, seamos sinceros y digamos que solo funciona para aquellos que no saben cómo justificar sus acciones, destruyamos y construyamos mundos uno a uno.

 En un apunte contemporáneo con respecto a este texto me queda la idea de los conocimiento light, urbanos y clasistas.





[1] Una pequeña broma a mis colegas sociólogos.
[2] Aunque esto sea motivo de acusación por ir en contra de mis raíces filosóficas con base en Nietzsche.
[3] La pregunta es: ¿Acaso, no todas las ciencias pretenden ser hegemónicas?
[4] Como ciencias que también pretenden el control de ciertas actitudes vistas como negativas para el desarrollo del hombre.
[5] Idea más vaga y popular de lo que se ha descrito como un problema fundamental en diversos autores.
[6] En este caso siempre agradezco haber tenido maestros violentos, maestros que precisamente me enseñaron que nunca debo quedarme bajo el punto de confort académico.
[7] ¡¿Cuántos filósofos han pretendido salvar al mundo?! 

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